¿Por qué “Estrategia Económica”?

Sí, recientemente hemos especializado nuestra web y concentrado nuestros servicios en torno al concepto de “Estrategia Económica”. Este cambio ha estado inspirado por nuestro plan estratégico, para permitirnos especializarnos en el sector de la consultoría al que podemos aportar más y servir mejor a nuestros clientes.

La estrategia económica por la que una empresa apueste marca su propósito integral, de mercado, social, política de personal, integración de la cadena de suministros, diseño del proceso productivo, distribución, comercialización, planificación financiera y relación con sus clientes, con la competencia y la sostenbilidad.

La estrategia económica por la que apueste una ciudad, marcará sus posibilidades de competir en las cadenas de valor en las que se sitúe, su capacidad para prestar servicios a las personas que la habitan, para retener su talento, atraer a capitales, ideas y nuevos habitantes, para lograr ser más sostenible de forma integral, aumentar la calidad de vida de sus ciudadanos, poder configurar un proyecto de futuro personal para todas las personas que desean vivir en ella.

Las empresas con capacidad para competir tienen estructuras financieras y económicas que obedecen a la definición de su posición estratégica en el mercado. Es decir, pueden competir porque han realizado una apuesta coherente con sus posibilidades. Son coherentes porque han modificado sus estructuras para hacer posible su estrategia económica. Es un proceso de ida y vuelta, en el que la reflexión, la ejecución y las reacciones del mercado han tenido éxito. A veces sus productos son a los que se les atribuye un éxito de mercado, pasando el nombre de la empresa a ser desconocido y formar parte de una cadena de valor que perdura en el tiempo. Aquellas cuyo nombre empresarial goza de buena reputación, como parte de su estrategia económica, incluso les podemos reconocer públicamente su legitimación social corporativa.

Una apuesta original de éxito.

Sí, cuando una empresa o una ciudad tienen clara cuál es su estrategia economica, sabemos identificar muy bien si la tiene o no. 

Las ciudades en las que nos gustaría vivir, las que crecen de forma sostenible, las que tienen un nombre que reconocemos asociando a calidad de vida, sustentan sus fortalezas en una estrategia económica. Están logrando ser cada día más inteligentes, más eficientes y más sostenibles. Inteligencia, eficiencia y sosteniblidad se deben a la interacción de múltiples actores (empresariales, políticos, administrativos y ciudadanos), en torno a una estrategia económica combinada, con un un resultado social. A su vez este nivel social retroalimenta su posición económica. 

La estrategia económica por la que apostemos es la que condiciona nuestro resultado en combinación con el espacio físico y temporal en el que compitamos. Por ello, definirla bien es el mayor ejercicio de liderazgo compartido a realizar, para que los habitantes o trabajadores puedan contribuir con éxito a su evolución.

En este sentido, los procesos de cambio tecnológico deben ir de la mano de la estrategia, integrándolos como una solución, sin avasallar. Una ciudad no es smart por estar llega de tecnología. Es Smart por tener una estrategia que piense en las personas y en cómo los cacharritos nos hacen la vida más fácil. En la empresa el planteamiento es análogo.

En 3CS nos hemos especializado en diseñar la “Estrategia Económica” de ciudades y empresas. Es un diseño participativo, regulado, acotado en el tiempo y generador de consenso que activa el compromiso de los agentes claves. Lo materializamos en una apuesta por acciones estratégicas bien definidas, que formen parte de un proyecto global, con flexibilidad de implantación, para construir espacios más Agradables para Vivir y Trabajar.